lunes, 28 de septiembre de 2009

Día 6 - Soy tan tremendo que hasta me sorprendo a mí mismo

Queridos lectores:

Son las 8.40 y el bondi todavía no llega, hoy si que cague. Además hace un frío terrible, ni mi campera de cuero italiano (que vale más que mi sueldo) me protege del viento embravecido que baja entre los edificios y aúlla al pasar entre las hojas de los árboles de Av. Luis Maria Campos. Mejor camino devuelta a casa y agarro el auto, voy pisteando y seguro que llego a tiempo y calentito. Al fin y al cabo, un trabajador contento es un trabajador más productivo.
Doy media vuelta para regresar y me topo con el brazo extendido de la vieja que tenía a mis espaldas. Sí, esta frenando el bondi. Resignado sigo girando hasta volver a mi posición inicial, que me debela que no es un 59 el que viene, si no que son 3. Vienen lento y en filita, como burlándose de su humilde chico trabajador, que lo único que quiere es llegar a tiempo para satisfacer al mayor número posible de desdichados propietarios de celulares defectuosos.
Una vez dentro del bondi, la misma vieja que impidió que volviera a casa a agarrar el auto decide seguirme arruinando la existencia. La señora tiene lugar suficiente para estar parada sin molestar a nadie, pero, lo que seguramente quiere, es un poco más de comodidad. Por esta razón no se le ocurre mejor idea que utilizarme como respaldo. Ambos estamos parados, pero yo además de soportar mi propio peso y el de mis fardos, debo soportar a esta vieja decrepita que ,alevosamente, se inclina hacia atrás, dejando caer todo el peso de su cuerpo sobre mi hombro. Estoy a punto de pretender que me tropiezo por la frenada del colectivo para alejarme de la señora en cuestión, pero justo noto que la chica que estaba sentada enfrente mío se levanta. Nobleza obliga: "Siéntese señora" le digo intentando parecer lo mas amable posible. Por lo menos ahora me puedo alejar unos cuantos metros de ese zombie.
Son las 9.40 y me estoy poniendo available cuando me doy cuenta que hoy es Lunes. El Lunes tiene fama de ser el peor de los días, ya que recibimos las llamadas de todos los clientes que les gustaría haberse contactado con nosotros el viernes a la noche, el sábado y el domingo. Razón por la cual son más de lo habitual y están más enojados. "Lo sabía desde que la vieja evito que venga en auto, hoy la voy a pasar como el orto" me repito para mis adentros una y otra vez mientras transcurren los 30 segundos que el programa te da entre llamada y llamada. El cartelito cambia de "not ready" a "available" y enseguida a "in call". Que sorpresa...
"Espi espani espi espani espi espani espi espani" me llega del otro lado de la línea. Genial, es uno de esos latinos chimpancé que no saben ni hablar el idioma del país en el que viven, seguro es una llamada fácil. Error, Jesús quiere mandar su celular a reparaciones, pero todas las direcciones que me da no aparecen en el sistema. Al parecer esta re de ilegal, y, sin una dirección que aparezca en la base de datos del correo de Estados Unidos no le podemos enviar el celular devuelta cuando lo tengamos arreglado. No quiero que se enoje, porque cuando estos latinos se enojan se ponen más irracionales que lo habitual, es decir, mas irracionales que el simio que mencioné antes. Ah, ya se, voy a fingir que se esta cortando la comunicación. "Jesús, ¿me escucha?" murmuro entre soplido y soplido. Listo, corto. Acabo de evitar que un cliente se enoje, deberían darme un bono especial por eso.
"Please, come talk to me" me dice SurprisinglyNotGay por el msn de la empresa. Me acerco a su "station" pronosticando una cagada a pedos. "Quería hablar con vos por que estuve chequeando tus llamadas" me dice calmo. Tengo miedo, prometo que no lo voy a hacer más. "... y te quería decir que el tiempo promedio que te lleva cada llamada esta 3 minutos por debajo del del resto del team. ¡Felicitaciones, vas por el buen camino!". Ya esta, puedo hacer lo que quiera.
"Hi, thank you for calling Motorola. My name is Son Goku, I'm a Sayayin and my id number is 123456."


sábado, 26 de septiembre de 2009

Día 5 - Tratando de mejorar mi empatía

Queridos lectores:

Son, las 9 y 20 de la mañana y el 59 esta a punto de cruzar la 9 de Julio. “Che esta avenida es la 9 de algo, ¿no?” le pregunta una enana más fea que ser pobre a la vieja que tiene parada al lado. Hay cada bruto dando vueltas en este tipo de transporte, deje de viajar en auto para darle un toque más proletario a la experiencia, pero estas cosas me sacan. ¿Cómo puede haber alguien que no sepa el nombre de la 9 de Julio? Es casi como no conocer la calle Báez, o el cruce entre Armenia y El Salvador. Que inculta.

Me estoy bajando del bondi y ya son y 21, eso esta muy mal. Si bien el trabajo esta a 2 cuadras y estoy caminando a toda velocidad, tengo que estar logeado y listo para recibir la primer llamada a las y media, cosa que es imposible. Hasta que abro los 500 programas que tengo que abrir y pongo mi usuario y contraseña en todos tardo mínimo 10 minutos, claro eso sin contar el tiempo que espero que llegue el ascensor, y que no me llegue a pasar que justo me dejó de funcionar la tarjeta de entrada (como suele ocurrir) porque ahí si que cagué. Bueno, mala leche, tendré que quedarme hasta un poco más tarde para recuperar el tiempo perdido.

Ya estoy logeado y listo para recibir llamadas pero, nada. Ya van 3 minutos en available y no cae ningún llamado, eso si que es raro. “RING”. “Hi, thank you for calling Motorola my name is… se cortó”. Buenísimo. Le comento lo sucedido a Putifarri, que es el único de mi team que esta a esta hora. “Sí, hoy es un buen día, ayer iuuuuuu, me tenían histérico” me dice con una sonrisita. Mejor no le hablo más.

Son las 10 y llega mi amigo PumPumMen, un percusionista que vivió 20 años en Sudáfrica. Termino mi llamada y me pongo a escuchar la suya. “…yeah men, have a good day men… peace men.” lo oigo decir antes de sacarse sus auriculares. Le pregunto como se llamaba el pibe con el que estaba hablando. “No era un pibe, era una vieja.” me contesta despreocupado. Él si que la pasa bien.

Entre negro que llama para putearme porque los celulares que vendemos son una mierda y latino que llama para averiguar como se mandan mensajes de texto le pregunto a PumPumMen porque no vinieron SubteFriend (con quien me interno en aquel pozo de petróleo todos los días al volver a casa), RedLips y CrisisVocacional. Él deja de hablar con el cliente en el medio de una oración, lo pone en mute, y me comenta que el contrato que firmaron ellos es de lunes a jueves. Ahora si me siento un boludo viniendo todos los días.

A eso del mediodía SurprisinglyNotGay, el único de todos los supervisores que no juega para el otro equipo, me saca para hacer coaching. “Yo no se porque estas acá, pero yo estoy por la guita. Me fui a vivir solo y no tengo nada de ganas de volver a la casa de mi vieja, asíque como mi bono depende del de ustedes voy a hacer todo lo posible para que se saquen el bono. ¿Entendiste? No quiero volver a lo de mi vieja…” me dice medio preocupado. Lo que pasa es que tengo que mejorar en la parte de empatía. Me cuesta hacerme el que estoy apenado por problemas como “mi bebe se cago encima del celular, me podrían dar uno nuevo”.

Ya son las 3.29, un minuto más sin que me llame nadie y me voy directo a casa. Pero no, el bicho este esta sonando otra vez., voy a tratar de hacerla rápido. Estoy diciendo mi saludito habitual a la velocidad de la luz y una negra me interrumpe. “Hey ya, I have an i776 and when I call someone I can’t hear him talk” me dice. Le estoy pidiendo disculpas por el inconveniente, no se lo puedo decir, pero siempre le pasa a ese modelo de celular. Me interrumpe por segunda vez. “Hello? Are you there? I can’t hear a thing… this is exactly what I was talking about, it always happens.” me dice enojada. Ya con los huevos rotos de este tipo de pelotudos le contesto: “Oh, so you are calling from your broken cellphone… I must say you are a fucking idiot. Fuck you for calling Motorola, have a shitty day.”

Espero que nadie haya estado monitoreando esa llamada.